A menos de tres meses de las PASO, que definirán candidatos para las legislativas de octubre, al Gobierno se le comienzan a desarmar las excusas con las que justificaron el fracaso de sus objetivos políticos y económicos. Es el caso de su argumento para explicar por qué no llegaron inversiones del extranjero a 536 días de la llegada de Cambiemos a la Casa Rosada, según el cual la culpa de esa situación es un posible regreso del “populismo”.

Es que el propio embajador de los Estados Unidos, Tom Cooney, desmintió con 8 palabras las explicaciones del presidente Mauricio Macri; el ministro del Interior, Rogelio Frigerio; y el titular del Banco Nación, Javier González Fraga: “Los inversores no me preguntan por las elecciones”.

Es que en septiembre de 2016, el mandatario había aprovechado su estadía en la reunión anual de la Clinton Global Initiative para llamar a invertir en la Argentina tras “una década de populismo”. Allí, Macri vinculó la llegada de dinero del extranjero a que “la gente pidió un cambio” en 2015 y pidió que vengan a traer dólares al país porque “ya se empezó por 30 de las 48 reformas recomendadas por el G20”.

También lanzó las mismas explicaciones Frigerio, cuando en una entrevista con TN ensayó ese fundamento para justificar la situación económica y explicitó la versión de que los empresarios son escépticos a invertir porque temen derrotas electorales de Cambiemos y una vuelta del peronismo al Gobierno. “Los inversores temen que después de Macri volvamos al pasado en la Argentina”, dijo, y agregó que de todos modos son “más” los que apuestan “a la gobernabilidad” que “a una vuelta al populismo y la demagogia”.

Otro que se sumó a esas ideas PRO fue González Fraga, que le echó la culpa al kirchnerismo de que los empresarios no ponen su dinero en la Argentina, como había prometido Macri: “Nadie quiere invertir porque no saben si no vuelve el populismo”.

“El Gobierno ha elegido un camino gradualista, donde no queda nadie estrictamente satisfecho, teniendo un objetivo político. He estado hace poco en el exterior hablando con más de 40 financistas o potenciales inversores en la Argentina y 9 de cada 10 preguntas tienen que ver sobre la política”, aseguró explícitamente el funcionario.

Sin embargo, Cooney, encargado de negocios de la representación diplomática norteamericana y responsable de la embajada a la espera de la designación del reemplazante de Noah Mamet, dialogó con la prensa durante un evento en el Palacio Bosch y descartó de plano las excusas de Macri y sus funcionarios.

Consultado por el panorama político, el responsable de la embajada norteamericana aclaró que los empresarios “nunca” le preguntaron “cómo van a ser las elecciones”, y afirmó que ellos están “viendo la confianza en la economía” a la hora de definir sus posibles negocios en el país, cosa que evidentemente va mal si se observan los pésimos resultados oficiales en materia de inflación, consumo, deuda, déficit fiscal, y pobreza, entre otros.

Aunque sin inversiones, el diplomático aprovechó para reafirmar que “las relaciones bilaterales son muy buenas, son cada vez más fuertes”. En cuanto a la prometida llegada de dinero del extranjero en que deposita su fe Cambiemos, Cooney afirmó que “los inversores” tienen “ojos abiertos, confianza e interés en la Argentina”, pero que “lamentablemente, las inversiones corporativas no ocurren de la mañana a la noche”, que dependen de “la confianza en la economía”, por lo cual “hay que tener paciencia”.