Manifestantes en las cercanías de la Plaza de Mayo, ciudad de Buenos Aires, ante la represión policial del 20 de diciembre de 2001.

En la democracia restringida, o “precarizada”, como dice Cristina, desaparecen las garantías constitucionales, se restringen derechos y se avasallan conquistas populares, en especial de los trabajadores; se voltean leyes por decreto para favorecer a familiares del gobernante; se intenta nombrar jueces de la Corte por decreto; se pone en riesgo la vida; etc.; el pueblo, cada vez se aleja más de la política, adoptando actitudes de negación y hastío, cuyo pico de expresión colectiva, contundente y reciente, fue el “que se vayan todos”, o el “voto bronca”, del año 2001, que terminó con la explosión y “fuga” del gobierno de la Alianza, parecido a este (radicalismo y derecha, después de la renuncia de Chacho Alvarez), con más de 40 cadáveres en su haber, en intento postrero de sostenerse contra natura, y contra la voluntad del pueblo.
En la actualidad, luego de 12 años (2003-2015) plenos de funcionamiento democrático; de inclusión de miles de nuevos actores políticos, especialmente juveniles; de la más brutal libertad de expresión, incluídas en esa libertad, las peores difamaciones, calumnias, agravios, obscenidades, y falsas denuncias contra la Presidente; y la mayor libertad de protesta que me haya tocado vivir, sin temor a ser reprimido; reitero, en la actualidad, la necesidad de encubrir hasta los hechos más atroces cometidos por fuerzas de seguridad, como la “infiltración” de la Marcha por Santiago en Plaza de Mayo; como la propia desaparición de Santiago Maldonado en manos de la Gendarmería, la fuerza “vedette” de la Ministra Patricia Bullrich, convierten a la “alianza” militar- policial-empresaria y política (conservadores y radicales) de Cambiemos, en una peligrosa avanzada contra las libertades públicas, las movilizaciones populares de protesta y reclamo, o las “apretadas” a medios de comunicación que no le responden, para excluir voces disonantes. El último caso alarmante es el de Roberto Navarro en C5N.

El caso de Santiago, la represión y represalias al pueblo mapuche, por el reclamo ancestral de sus tierras; la actuación absolutamente parcial del juez Otranto y la Fiscal; el encubrimiento de la Gendarmería y del gobierno nacional, nos recuerdan los tiempos de la tristemente célebre Patagonia Trágica, de comienzos del siglo pasado, tanto por su localización geográfica, como fundamentalmente por el contenido y accionar de un Estado, represor de los reclamos populares.
Pero ahora, los funcionarios del Estado, quedan apresados (por propia voluntad y convocatoria) por las operaciones políticas y los escenarios armados por los “servicios de inteligencia”, que una vez que los embarcan en determinada dirección, no tienen empacho en mandar a jueces, fiscales, funcionarios de segundo orden, y hasta la propia Ministra y el Presidente, al degüello ante la opinión pública, sin planes “B” para salir del atolladero. Dos casos de esa intervención de la “inteligencia” (no hacen honor al nombre), que han puesto en la picota al Gobierno de Macri, son el mencionado caso de Santiago, que es imposible que puedan resolver, porque no pueden hacer aparecer el cuerpo, aunque desde el 1º de agosto saben su destino. El otro caso es haber convencido a Macri, Bullrich y Laura Alonso, que la Gendarmería podría llegar a dictaminar el “caso Nisman” como un asesinato, cuyo encubrimiento provendría del Gobierno anterior. La escasa o inexistente credibilidad de Gendarmería quedaría pulverizada más aún, si esto ocurriera.
Estas operaciones de inteligencia, por su burda concepción y pobre ejecución, solo se sostienen en la gran impunidad que otorga el blindaje mediático, la fuerte alianza con el sector económico más concentrado, la tibieza y corrupción del “partido judicial”, y una tercera parte de nuestra sociedad que entre otras cosas tiene como paradigmas de comunicación a Mirtha, Susana y Larrata. Difícil será que no compren estas “operetas” de nuestra “inteligencia”. Seguro también deslumbran a nuestro Presidente, que cada día demuestra más, que hasta su título secundario parece haber sido “obsequiado”.
Democracia restringida, “servicios” desbocados y a piacere operando, con pobreza intelectual del mandamás, hacen un combo muy complicado y peligroso. Crónica de final anunciado…

Por: Petite Francese