El Padre Pablo Bosisio tuvo el año pasado una apreciación sobre la realidad social y un cuestionamiento a la “inacción” de Desarrollo Social que generó una fuerte polémica.

Hoy, no se retracta de sus dichos y mantiene su opinión con tanta o más firmeza.

¿Qué lectura hace de la realidad social y de la labor del Gobierno al respecto?

“Lamentablemente la realidad es igual a la del año pasado en cuanto a la decisión del gobierno local sobre la contención y la asistencia en alimentos a las familias más necesitadas. El año pasado fue algo tan evidente que yo no pude menos que decirlo. Hubo un corte en la cantidad de alimentos que se daban desde Desarrollo Social y eso significó un crecimiento a más del doble de la asistencia que tiene que brindar Cáritas. Fue una decisión que se tomó desde Desarrollo Social que impactó no tanto en Cáritas, que es lo de menos, sino en las familias. Al decir eso quedé como opositor al gobierno, pero no es el punto lo que cada uno piensa sino que yo estoy hablando de las familias más necesitadas de Balcarce que vienen a pedir ayuda a partir de un montón de cosas. Acompañamos el año pasado y este año también. Ante una realidad crítica que impactó en todas las familias sobre todo en las más necesitadas justo en ese momento Desarrollo Social en vez de aumentar la asistencia la recorta”.

¿Se tomó como una crítica directa al Gobierno Municipal?

“Ellos por ahí lo interpretan como quieren, a mí me parece que cuando alguien hace una crítica hay que evaluar si esa crítica tiene sustento en la realidad o no. Si no tiene sustento uno no hace caso; pero si lo tiene, no es para enojarse sino para ver como se corrige. No fue una cosa dicha por decir, incluso lo ha dicho en reuniones en la parroquia el ex secretario de Desarrollo Social. El error que pude haber cometido fue decir en los medios lo que no está bien visto”.

¿Hubo a partir de eso un distanciamiento con el Gobierno?

No, para nada. Nosotros seguimos dándole de comer a un montón de gente y ellos están sonrientes. Evidentemente tampoco esto importó a mucha gente, no solo a los funcionarios del gobierno porque el mismo ex Secretario de Desarrollo Social (Luis Vildoza) que llevó adelante esa medida y que salió en los medios preocupado acaba de ser elegido concejal, entonces se ve que a la gente le parece bien o no le preocupa tanto ese tipo de decisiones. No es una crítica, cada uno vota a quien quiere y no es que se vota por un solo motivo, pero es cierto que la mayoría de la población apoya a un gobierno que toma este tipo de medidas. Es respetable la decisión de todos siempre, no es una crítica es una descripción de la realidad”.

¿Le duele a la iglesia tener que estar asistiendo como lo está haciendo ahora a tanta gente necesitada?

“No, lo que le duele a la iglesia es el dolor de la gente. Siempre desde la iglesia se busca dar una mano al que lo necesita en el plano que sea, espiritual o material. Es el trabajo de la iglesia. Es doloroso sí ver gente a la que se le complica para llegar a fin de mes, para comer, o que va limitando sus posibilidades cada vez más. La presencia de la iglesia en los barrios sirve para medir también eso. Los voluntarios de Cáritas hacen todo lo que pueden y ellos son los que me dicen que aumenta la cantidad de familias.

Ese es el dolor, el ver la necesidad de la gente”.

¿Es posible un trabajo mancomunado entre Desarrollo Social y la iglesia?

“Hay roles que le corresponden al Estado, de los que tiene que hacerse cargo, como el dar de comer. En un lugar como Balcarce que falten alimentos es inaceptable; los propios funcionarios tendrían que ponerse colorados y buscar una solución. Veo una inacción. Con muchos miembros de la iglesia armamos hace más de un año un Banco de Alimentos que tiene que ver con esto. Siempre las ONG van cubriendo huecos que suele dejar el Estado”.

¿Que siente ante el hecho de no poder dar respuesta espiritual o material a quien lo necesita?

“Impotencia. Es algo que duele y también es una oportunidad para buscar la vuelta y la creatividad para ver como se puede responder. Una de las cosas que más me duele o subleva es el hambre o la precariedad de la vida material de mucha gente y me motiva a trabajar, a buscarle la vuelta a sumar a otros. Igual a nivel espiritual”.

En algún momento un sacerdote con muchas de estas ideas era considerado tercermundista, ¿se considera así?

“No, porque lo que trato de vivir y lo que digo es lo que enseña la iglesia. Si buscamos en el magisterio de la iglesia, Juan Pablo II , Benedicto XVI, el Papa Francisco, hablan de esto, del compromiso social de los cristianos, del escándalo del hambre. Nosotros podemos decir muchas cosas para hablar del Papa Juan Pablo II pero nadie se animaría a decir que fue tercermundista. No es que me manejo por una lectura política de la realidad sino desde la fe. En el Evangelio, Jesús se conmueve ante el hambre y multiplica el pan para la multitud y acusa a los ricos de que viven en contra del proyecto de Dios y nadie va a decir que Jesús es tercermundista. Tiene que ver con eso, con el Evangelio y con una iglesia encarnada en la realidad, que es la iglesia de Jesús.

Fuente: http://eldiariobalcarce.com.ar/